
Todo en el universo es vibración en diferentes frecuencias, todo lo que existe vibra y es energía.
La física moderna nos enseña que lo que hace diferente a la materia de la energía es, exclusivamente su nivel de vibración, es decir, su frecuencia.
La física moderna nos enseña que lo que hace diferente a la materia de la energía es, exclusivamente su nivel de vibración, es decir, su frecuencia.
Los órganos, el sistema óseo, los meridianos y centros energéticos (chakras) vibran, formando todos juntos una vibración armónica perfecta.
Cuando por distintas causas, físicas, emocionales, mentales... en nuestro cuerpo se producen bloqueos, cuando la energía se estanca, no vibramos en armonía y si este estado se mantiene durante largo tiempo, puede incluso desembocar en alguna enfermedad.
Con el masaje vibracional, a través de la vibración y el sonido que producen los cuencos al hacerlos sonar sobre el cuerpo.conseguimos armonizarnos de manera natural.
Este tipo de masaje tiene efectos a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
Entre otros muchos beneficios conseguimos reducir el estrés y la ansiedad, favorecer el equilibrio de los hemisferios cerebrales, desbloquear nuestros centros energéticos, cambios progresivos en nuestra conciencia, y una sensación de paz y relajación profunda.
Asimismo, para muchos, es una fuente de conexión con su “Yo” superior.
Podemos comprobar en nosotros mismos sus relajantes y beneficiosos efectos disfrutando por ejemplo de un masaje vibracional acompañado con cuencos tibetanos o de cuarzo, y también asistiendo a algún concierto o meditación en el que utilicen este tipo de instrumentos.
Estamos seguros que es una experiencia que querrás volver a repetir.